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Mostrando las entradas etiquetadas como Corteza orbitofrontal

"Frontal love": monitoreo de la activación de un aprendizaje basado en la recompensa, seleccionado después de una inhibición

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El frontal lobe (lóbulo frontal) es el verdadero frontal 'love'  ( "amor" frontal ) de la Psicología. Más especialmente aún, su parte "prefrontal", la cual -aunque suene raro porque da la idea que está más allá del frontal, algo como "antes de la frente"-, está en el mismo lóbulo frontal, sólo que en su parte más anterior. Y no es para menos, pues es este componente el que quizás define nuestras características más humanas; es decir, es el que nos aleja un poco -pero sólo un poquito- de nuestra naturaleza animal. Por eso, hoy compartimos este artículo de revisión publicado en 2004 por Ridderinkhof y colaboradores. Con él, le rendimos tributo a esa "capacidad" en menor o mayor medida, de organizar nuestra conducta en dirección a una meta, de inhibir respuestas inapropiadas y de controlar y corregir nuestro comportamiento, entre otras. Aquí va. Con ustedes, su compleja majestad: la corteza (pre)frontal.  Retrato de Phineas Gage, ...

¿Cómo responde el cerebro de personas muy agresivas ante una cara de enojo?

¿Alguna vez te has preguntado cómo responde el cerebro de personas muy agresivas ante una cara que refleje algo así como "te vas a arrepentir de haberme conocido"? Pues e n 2007, Emil F. Coccaro, Michael S. McCloskey, Daniel A. Fitzgerald y K. Luan Phan se preguntaron más o menos lo mismo y publicaron un estudio acerca de la reactividad de la amígdala y de la corteza orbitofrontal ante estímulos que implican amenaza social en 10 sujetos con agresión impulsiva. Veamos en qué consistió su estudio. Introducción Comienzan Coccaro et al. justificando su estudio porque hay escasez en la información acerca de la neuroanatomía funcional del trastorno explosivo intermitente , en parte porque el trastorno es relativamente muy poco estudiado en la investigación con imágenes cerebrales y también porque existen pocos métodos ecológicamente válidos para examinar la integridad funcional de los circuitos cerebrales relevantes para la agresión. Objetivo En su estudio, entonces...

Testosterona y respuesta cerebral ante estímulos de amenaza social

En 2008 Erno Hermans, Nick Ramsey y Jack van Honk publicaron un estudio acerca de los efectos de la testosterona sobre el "circuito de la agresión" ante estímulos de amenaza social, tales como rostros que expresaban enojo. Veamos qué resultados obtuvieron estos investigadores. Introducción Las vías cerebrales que controlan la agresión reactiva convergen en regiones del hipotálamo y la amígdala. Además, otra parte del circuito de la agresión está en la corteza orbitofrontal (OFC), a la cual generalmente se atribuye la capacidad para inhibir la agresión reactiva o para el control de impulsos. La testosterona es un producto final del eje hipotálamo-pituitario-gonadal y un agente importante en la regulación del circuito de la agresión. En humanos, por ejemplo, hay evidencia que correlaciona la testosterona con la agresión en ambos sexos. Sin embargo, no se conoce exactamente el mecanismo por el cual la testosterona influye sobre la agresión. Hermans et al. citan evide...

Agresión reactiva: claves sociales y violación de expectativas

James R. Blair en 2004 publicó un artículo sobre los posibles roles de la corteza orbitofrontal en la modulación del comportamiento antisocial. A continuación veremos sólo la presentación de un fragmento de su artículo, el correspondiente a "agresión reactiva" [¡Nos quedará pendiente, para una futura entrega, el tema de agresión instrumental!]. Introducción En la agresión reactiva (o agresión afectiva) un evento amenazante o frustrante dispara el acto agresivo e induce enojo. En la agresión instrumental, por otro lado, -también conocida como agresión proactiva - hay un propósito y la agresión se utiliza como el medio para cumplir dicho propósito. Sin embargo,  aclara Blair, no siempre es sencillo caracterizar la verdadera naturaleza de los episodios de agresión (Bushman & Anderson, 2001), lo cual hace que no siempre funcione la distinción entre agresión reactiva e instrumental. De acuerdo con los datos derivados de los estudios de neuroimagen, pacientes que prese...