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jueves, 15 de agosto de 2013

¿Qué tiene que ver el neuroticismo con el cerebro?

"Neuroticismo". Una palabra sin duda asociada al psicoanálisis freudiano. ¿Cómo se explica? ¿Cómo se manifiesta en el nivel cerebral? Henk R. Cremers, Liliana R. Demenescu, André Aleman, Remco Renken, Marie-José van Tol, Nic J.A. van der Wee, Dick J. Veltman y Karin Roelofs publicaron en 2010 un estudio acerca cómo el neuroticismo está relacionado con la conectividad funcional entre la amígdala y la corteza prefrontal. Veamos en qué consistió su estudio y qué concluyeron estos autores a partir de él. Una clave para interpretar sus hallazgos: la emocionalidad negativa tan característica del neuroticismo.

Introducción
Comienzan Cremer et al. su artículo explicando que el neuroticismo es una característica de personalidad que incluye una tendencia a preocuparse, a ser ansioso (Canli et al., 2001) y a experimentar afecto negativo. El neuroticismo también está asociado con trastornos afectivos tales como el trastorno de ansiedad social y la depresión y con alteraciones en las funciones cognitivas y emocionales, tales como la regulación del afecto, la auto-conciencia y la auto-regulación.

El neuroticismo también se puede asociar con actividad cerebral. Por ejemplo, afirman los autores, las regiones donde la actividad está asociada con el neuroticismo incluyen la amígdala, la corteza cingulada anterior (CCA) y la corteza prefrontal (CPF) media. Sin embargo, estas regiones también están funcionalmente acopladas, y tal conectividad, especialmente entre la amígdala y las regiones prefrontales, es crucial para la integración entre la emoción y la cognición.

Objetivo
Cremer et al. se propusieron investigar el papel modulador del neuroticismo en la conectividad entre la amígdala y la corteza prefrontal durante el procesamiento de la emoción.

Método
Sesenta sujetos entre 21 y 56 años (edad promedio: 39,9 años) participaron en este estudio. A los sujetos se les evaluaron los rasgos de personalidad (como neuroticismo, extraversión, apertura, cordialidad y conciencia). De estos rasgos, Cremers et al. -citando a Canli (2004)- mencionan que el neuroticismo y la extraversión son los más cercanamente relacionados con el procesamiento de la emoción y las alteraciones en la actividad neural. Los sujetos vieron fotografías de rostros masculinos y femeninos que mostraban expresiones de enojo, temor, tristeza, alegría o ninguna emoción (o sea, neutrales). La tarea de los participantes era decir el género de cada foto, presionando un botón, mientras eran escaneados con resonancia magnética (en un resonador de 3 Tesla). Para analizar la conectividad funcional [áreas que se "activan" conjuntamente], se usaron análisis de interacción psicofisiológica, los cuales permiten evaluar cómo la actividad en una región cerebral de interés varía con una región "fuente" en respuesta a la condición experimental (Friston et al., 1997).

Resultados
En los resultados comportamentales, los sujetos respondieron en general de manera más rápida ante rostros de enojo que ante rostros neutrales (recordemos que los sujetos debían identificar si el rostro presentado era el de un hombre o el de una mujer).

Por medio del análisis de interacción psicofisiológica Cremers et al. identificaron regiones cerebrales que mostraran conectividad con la amígdala y que estuvieran positiva o negativamente correlacionadas con los puntajes en neuroticismo al ver expresiones faciales emocionales en comparación con expresiones faciales neutras. 

Amígdala izquierda
Para rostros enojados y temerosos, la conectividad entre la amígdala izquierda y la CCA estuvo asociada negativamente con los puntajes de neuroticismo. Para rostros tristes comparados con neutrales, se observó una relación similar entre neuroticismo y conectividad de la amígdala (más con la parte dorsal de la CCA). Ambos hallazgos indican, según los autores, que entre más altos los puntajes de neuroticismo, más bajo el apareamiento funcional entre la amígdala izquierda y la CCA para expresiones faciales negativas en comparación con neutrales.

Amígdala derecha
Cremer et al. encontraron una correlación positiva entre la conectividad de la amígdala con la CPF dorsomedial derecha para expresiones faciales de miedo y enojo (comparadas con neutrales). Esta correlación indica, dicen Cremer et al., que entre más altos los puntajes de neuroticismo, más fuerte el apareamiento para rostro enojados y temerosos comparados con neutrales entre la amígdala derecha y la CPF dorsomedial derecha.

Discusión
Según Cremer et al. sus resultados muestran que la activación en la CPF dorsomedial varió en función de los puntajes en neuroticismo en respuesta a expresiones faciales de temor. Los autores interpretan que sus resultados pueden implicar que altos niveles de neuroticismo están asociados con un alto grado de evaluación auto-referencial negativa durante el procesamiento de expresiones de temor.

La (baja) conectividad entre amígdala izquierda y CCA dorsal para las expresiones de tristeza, así como entre la amígdala izquierda y la CCA para expresiones de enojo y temor, correlacionó negativamente con los puntajes de neuroticismo. Cremer et al. afirman que, ya que la conectividad funcional con la amígdala es importante en el contexto del procesamiento de la emoción, estos hallazgos sugieren que los sujetos con alto neuroticismo muestran menor control inhibitorio de la CCA sobre la actividad de la amígdala.

Conclusión
En conclusión, los autores sugieren que las diferencias individuales en el neuroticismo tienen importancia en la modulación de la conectividad funcional entre la amígdala y las regiones prefrontales ante el procesamiento de material emocional negativo. Específicamente, el patrón encontrado en la relación entre conectividad funcional y neuroticismo aumenta el entendimiento de las bases neurales de la susceptibilidad al afecto negativo vinculada con el neuroticismo y su vulnerabilidad para el desarrollo de trastornos afectivos.

Referencia:
Cremers, H.K., Demenescu, L.R., Aleman, A., Renken, R., van Tol, M., van der Wee, N.J.A., Veltman, D.J., and Roelofs, K. (2010). Neuroticism modulates amygdala-prefrontal connectivity in response to negative emotional facial expressions. NeuroImage, 49. pp. 963-970.


Comentario
Antes que nada: ¡Regresamos de "vacaciones"! ¡Vamos a celebrarlo! (Ya pensaremos cómo!) Ahora sí entrando en materia, como vimos en este estudio, existe una característica de personalidad que principalmente se asocia con emocionalidad negativa (o sea, temor, ira y tristeza). Como muchas cosas en la naturaleza, todos los fenómenos se dan en escala o siguiendo un gradiente. Por lo tanto, el neuroticismo no es una característica que simplemente se expresa o no (categóricamente). En cambio, el neuroticismo es una característica gradual o continua que se puede expresar en distintos grados o medidas en todas las personas. 

Teniendo en cuenta lo anterior, lo que estos autores nos enseñan con este trabajo es que las personas con un alto grado de neuroticismo (o alta respuesta a "lo negativo") muestran (1) una alta conectividad funcional entre la amígdala (derecha) y la corteza prefrontal dorsomedial y (2) una baja conectividad funcional entre la amígdala (izquierda) y la corteza cingulada anterior. Ellos interpretan estos hallazgos como que las personas con alto grado de neuroticismo (1) tienen un alto grado de evaluación negativa hacia sí mismos y (2) un bajo control inhibitorio sobre las emociones negativas. Esta combinación -sin duda "explosiva"- se asocia con la alta respuesta a emociones negativas que estas personas exhiben.

Nuevamente, como hemos indicado en otros estudios de resonancia magnética funcional, no podemos decir qué fue primero. En otras palabras, no podemos decir si dicha conectividad funcional genera que las personas con alto grado de neuroticismo respondan rápida e intensamente a las emociones negativas o si esta respuesta, generada por tanto tiempo, ocasiona dicha conectividad funcional. Adicionalmente, de este estudio no podemos decir si las personas con alto neuroticismo realmente respondieron -comportamentalmente- más intensamente ante rostros negativos en comparación con personas con bajo neuroticismo, ya que la tarea sólo consistía en clasificar los rostros por género.

A pesar de sus limitaciones, este estudio nos ilustra de manera muy interesante que las características de personalidad se reflejan también en la manera como se organiza funcionalmente nuestro cerebro...¿pasará algo así también con quienes muestran el sesgo hacia el otro lado, hacia lo positivo? ¿Cómo sería, entonces? 

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2 comentarios:

  1. Interesante, aunque el experimento parece poco generalizable, 60 personas es muy poco y además están dentro de un rango algo breve de edades. Debería intentar probarse en mucha más cantidad de sujetos y en sujetos que se encuentren en otros momentos evolutivos, o sea de otras edades (infantes, adolescentes, ancianos).
    Y por supuesto, sería más amplio si midiera la intensidad de la respuesta comportamental ante rostros negativos de los sujetos, para confirmar la supuesta tendencia neurótica de reaccionar rápida e intensamente ante dichas emociones negativas.

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    Respuestas
    1. ¡Hola! Muchas gracias por tu comentario; muy apropiado e interesante ;)

      Sin embargo, hay que tener en cuenta que un solo estudio no lo puede abarcar todo de una vez. Por el contrario, tiene que ir por partes y es más útil que sea específico en sus objetivos.

      Por otro lado, también hay que tener en cuenta que el tamaño de la muestra no es "poco" o "mucho", pues depende del tamaño del efecto, es decir, de la fuerza del fenómeno que se está estudiando. Además, para un estudio de fMRI, está más que "bien" ese número :)

      Saludos.

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