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viernes, 18 de enero de 2013

¿Imitamos el comportamiento del otro para poder llevarnos bien con él?

Jessica L. Lakin y Tanya L. Chartrand publicaron un artículo en 2003 sobre imitación comportamental no consciente para poder establecer un vínculo de afiliación y empatía con otra persona.

Introducción

Lakin y Chartrand comienzan su artículo definiendo qué es "imitación comportamental no consciente". Ellas explican que dicho fenómeno ocurre cuando una persona "sin querer queriendo" imita los comportamientos de otra persona, lo cual también se atribuye a un vínculo entre la percepción y el comportamiento. Dicho vínculo consiste en que ver que una persona está ejecutando determinado comportamiento, activa una "representación comportamental" que aumenta la probabilidad de que quien percibe ejecute el mismo comportamiento. En otro estudio de las mismas autoras, se encontró que la imitación no comportamental estaba asociada con la empatía y el "caer bien" -o que uno le guste- a otra persona.

Objetivo

Con este estudio, Lakin y Chartrand se propusieron explorar si la gente "usa" la imitación para su beneficio o provecho, sin intención o sin ser consciente de hacerlo.

Experimento 1

En este experimento participaron 61 estudiantes de pregrado, a quienes se les asignó aleatoriamente una de tres condiciones: meta de afiliación no consciente, meta de afiliación consciente y ninguna meta de afiliación. Los participantes creían que estaban haciendo una prueba de agudeza visual en el computador al decir en qué lado de la pantalla aparecían unas lucecitas como flashes de cámara. Sin embargo, al mismo tiempo se les iban presentando palabras relacionadas con afiliación o simplemente neutras, de fondo (las dos últimas condiciones respectivamente), o sólo palabras relacionadas con afiliación pero como priming, es decir, presentadas tan rápidamente que no podían leerlas (en la condición de "meta de afiliación no consciente"). 

Después, en una segunda fase del Exp. 1, los participantes hicieron una prueba de memoria en la que debían recordar los comportamientos de otra persona en el orden en que ocurrían. Para tal fin miraban un vídeo de una persona que hacía tareas comunes y corrientes: escribir, contestar el teléfono, engrapar papeles o escribir en el computador. A quienes estaban en el grupo de meta explícita, el experimentador les dijo que después iban a interactuar con esa persona en una tarea cooperativa, por lo que era muy importante que se  llevaran bien y pudieran trabajar bien juntas. Algo especial sucedía con la persona del vídeo: se tocaba la cara mientras hacía las demás tareas. Por eso, lo que las investigadoras analizaron en este experimento fue el tiempo en que los participantes duraban tocándose la cara (imitación no consciente de un comportamiento).

¿Qué encontraron Lakin y Chartrand? Que tanto los participantes con meta de afiliación consciente como no consciente se tocaron la cara significativamente más que los que no tenían meta de afiliación. Por lo tanto, con este experimento concluyeron Lakin y Chartrand que tener una meta de afiliación, no importa si es consciente o inconsciente, conducía al mismo incremento en la imitación comportamental.

Experimento 2

En este caso, se buscaba crear una situación en la cual hubiera aún más presión para crear empatía con una persona desconocida. Dicha situación fue la de una falla reciente en cumplir una meta de afiliación. La idea de Lakin y Chartrand con este experimento era que si una persona con una meta de afiliación había fallado recientemente en el intento de satisfacer dicha meta, esa persona aumentaría la imitación con un nuevo compañero de interacción, como una manera de cumplir su meta y recuperarse de la falla reciente.

En este experimento participaron 47 estudiantes, quienes fueron asignados a una de dos condiciones: meta de afiliación no consciente o sin meta de afiliación. Como en el Exp. 1, los participantes hicieron la prueba de "agudeza visual" -cuya intención ya conocemos cuál era-. Después, los participantes tenían que hacerle entrevistas a otros estudiantes y luego responder preguntas sobre cada entrevista. La primera entrevista fue on-line (por chat) y la segunda en persona, con un entrevistado diferente. En la entrevista por chat -donde se manipulaba éxito o falla en la meta de afiliación, es decir, era otro experimentador el entrevistado-, el experimentador "cómplice" respondía de manera amigable o no amigable a las preguntas. En la entrevista en persona, el segundo experimentador cómplice respondía de manera neutral. Este último, una mujer, movía el pie todo el tiempo durante la entrevista con cada participante. Para poder medir la imitación del participante, éste fue grabado secretamente durante la entrevista, pero también antes de la misma, para establecer una base con la cual comparar. Nuevamente aquí, Lakin y Chartrand estaban interesadas en saber el porcentaje de tiempo en el que un participante movía su pie mientras interactuaba con la experimentadora cómplice.

Lakin y Chartrand encontraron que en la condición sin meta de afiliación, el porcentaje de tiempo imitando al otro no difirió entre aquellos que tuvieron éxito en la entrevista on-line y aquellos que no. En cambio, para los participantes de la condición de meta de afiliación no consciente, el porcentaje de tiempo imitando al experimentador fue mayor para aquellos que fallaron en la primer entrevista, que para aquellos a lo que "les fue bien". Por lo tanto, las investigadoras concluyeron que si una persona tiene éxito con una afiliación, entonces la activación de su meta y todo el comportamiento que se deriva de ella, disminuye. En cambio, si una persona falla, ella intenta incrementar la probabilidad de cumplir su meta en el segundo intento; en este caso, a través de incrementar la imitación en una segunda interacción con alguien.

Discusión

Lakin y Chartrand identifican dos aspectos automáticos en el proceso de cumplir una meta de afiliación: primero se activa y se persigue de manera no consciente una meta de afiliación, y después se usa de manera no consciente la imitación como una estrategia para alcanzar dicha meta. Explican las investigadoras que la imitación no consciente se da por un vínculo automático entre percibir y llevar a cabo un comportamiento (Chartrand & Bargh, 1999), pero que además, hay un factor de motivación que incrementa la imitación y es el deseo de afiliar (o llevarse bien con un compañero). ¿Cómo? Responden Lakin y Chartrand que el deseo de afiliar puede hacer que la gente preste más atención a lo que ocurre en sus ambientes sociales, por lo que la relación entre percepción y comportamiento se puede hacer más fuerte.


Bueno, esta fue la presentación del artículo de Jessica Lakin y Tanya Chartrand sobre imitación no consciente. Como vimos, el mensaje principal de este trabajo es que la motivación de querer -o tener que- llevarse bien con un compañero, puede aumentar nuestra imitación de su comportamiento. Muy interesante la explicación de las autoras del vínculo entre percepción y comportamiento: ¿alguna duda de que lo social -o el ambiente- no modifica nuestra cognición? Imagínense el poder que tiene "querer afiliar con alguien" en un niño o adolescente en un contexto socio-cultural convulso o violento: ¡cuántos comportamientos agresivos se imitan de manera no consciente sólo por querer formar parte -consciente o no conscientemente, no importa- de un grupo específico! Ahí nos queda la inquietud. Nota: por favor no extrapolar esto o vincularlo directamente con el "inconsciente" psicoanalítico: aparte de que no ha lugar en este contexto, una cosa no implica la otra. Gracias.

Referencia: Lakin, J. L., Chartrand, T. L. (2003). Using Nonconscious Behavioral Mimicry to Create Affiliation and Rapport. Psychological Science, 14 (4), pp. 334-339.


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