Compartir

viernes, 25 de octubre de 2013

La ciencia del desarrollo en la infancia temprana

¡Hola, amigos del psiconeuroblog!

A continuación, compartimos con ustedes un mensaje muy interesante e inspirador sobre desarrollo en la infancia temprana. Este mensaje también lo pueden observar y escuchar directamente de su autor, Jack P. Shonkoff, director del centro para el niño en desarrollo (Center on the Developing Child) de la Universidad Harvard (Ver video).






"El desarrollo sano de los niños en edades tempranas de la vida, literalmente, proporciona una base precisamente para casi todos los problemas sociales difíciles que la sociedad afronta.

Lo que sabemos, no sólo a partir de la investigación comportamental y sobre desarrollo, sino ahora también a partir de los emocionantes descubrimientos  en neurociencia y biología molecular, es cuánto la experiencia temprana desde el nacimiento -de hecho, aun antes del nacimiento- literalmente se mete en nuestro cuerpo y moldea nuestras capacidades de aprendizaje, nuestros comportamientos y nuestra salud mental y física.

Básicamente, el cerebro se construye de abajo hacia arriba. Primero, el cerebro construye los circuitos básicos responsables de las habilidades básicas, y luego se construyen circuitos más complejos, encima de los circuitos básicos, a medida que desarrollamos habilidades más complejas.

Biológicamente, el cerebro está preparado para ser moldeado por la experiencia. Es con la experiencia con lo que un niño pequeño literalmente influencia la formación de sus circuitos cerebrales; está en nuestra biología.

La interacción entre genética y experiencia, que moldea la arquitectura cerebral, está embebida en las relaciones recíprocas que los niños tienen con los adultos. A lo que nos referimos es a la naturaleza de 'dar y recibir' propia de la interacción de los niños con los adultos. El desarrollo y el impacto de la experiencia en el desarrollo no es una calle de una sola vía, sino una interacción en dos vías.

El cerebro es un órgano altamente integrado, el cual tiene múltiples secciones que se especializan en diferentes procesos. Tenemos partes del cerebro que están implicadas más en la función cognitiva, otras partes que están implicadas más en el procesamiento de la emoción y partes implicadas en la visión y la audición. Entonces, si un niño es emocionalmente, digamos, "bien formado" y socialmente competente, se le posibilitará un aprendizaje más positivo y productivo. En cambio, si un niño tiene temores o ansiedades o enfrenta un alto nivel de estrés, no importa cuán intelectualmente dotado pueda ser, porque su aprendizaje va a estar alterado por esa clase de interferencia emocional. Entonces, cuando hablamos de desarrollo sano en los años tempranos y, particularmente, cuando hablamos acerca de preparar a los niños para que tengan éxito en la escuela, no podemos separar el desarrollo cognitivo del desarrollo social y emocional. No se puede concebir el uno sin los otros.

Todo el desarrollo se construye sobre lo que está antes, de manera que cuando los niños experimentan relaciones de crianza estables, eso impulsa el desarrollo de circuitos cerebrales sanos. Cuando los niños experimentan incertidumbre o inestabilidad o relaciones abusivas o negligentes, eso literalmente interrumpe los circuitos cerebrales a medida que se van construyendo. Con el tiempo, esto tiene un efecto de desgaste y entre más estrés o más causas de estrés se tenga y mayor sea la respuesta al estrés, más probable es que después se desarrolle una amplia gama de problemas. Eso puede afectar al sistema inmune o al sistema cardiovascular, por ejemplo. Por eso, el estrés excesivo de manera prolongada temprano en la vida está asociado con una alta prevalencia posterior, no sólo de problemas de aprendizaje y dificultades comportamentales, sino también problemas físicos y de salud mental.

Debido a que el cerebro es óptimamente flexible y plástico al principio de la vida, pero ya que desarrolla sus circuitos y los refina, entonces pierde algo de su flexibilidad, razón por la cual la intervención temprana es tan importante, ya que -como decimos frecuentemente- cuando se trata de los circuitos cerebrales, es mejor arreglarlo desde la primera vez que tratar de repararlo después".

-Jack P. Shonkoff


¿Te pareció útil o interesante esta información? Seguramente, a alguien que conoces, también. ¡No dudes en compartirla!

¿Quieres estar en contacto con nosotros? Puedes hacerlo dejando un comentario, escribiéndonos un mensaje o a través de nuestra página de Facebook.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada