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sábado, 20 de abril de 2013

Diferencias con la edad en el impacto de la distracción en la lectura

¿Hay diferencias semejanzas en el impacto xxxxxxxx de la distracción poca atención en la lectura con la edad? En 1991 S. Lisa Connelly, Lynn Hasher y Rose T. Zacks publicaron un estudio relacionado con un modelo general de procesamiento que se basa en un mecanismo de supresión atencional, el cual puede fallar con la edad. La manera en la cual estas investigadoras se aproximaron a estudiar dicho modelo fue a través de la comparación entre las habilidades de lectura de adultos mayores y las habilidades de lectura de adultos jóvenes, cuando fueron evaluados con información irrelevante adicional en la lectura.

Introducción
Los déficit cognitivos con la edad parecen ser más pronunciados bajo condiciones de atención dividida o de búsqueda en las que la locación de la información del objetivo no es predecible y menos aparentes bajo condiciones de no búsqueda o atención focalizada.

Connelly et al. citan a Hasher y Zacks (1988), quienes propusieron un modelo general de procesamiento que puede ser útil para el entendimiento de los déficit en el desempeño cuando los adultos mayores deben procesar información en presencia de distractores

El modelo de Hasher y Zacks asume un mecanismo de supresión (o inhibición) atencional que controla el impacto negativo que pensamientos o estímulos distractores pueden tener en el procesamiento de la información relevante a una tarea. Dicho mecanismo sirve para dificultar la activación de los pensamientos o representaciones irrelevantes a una tarea. Hasher y Zacks sugirieron que hay un declive relacionado con la edad en la habilidad para suprimir el procesamiento irrelevante a la tarea, el cual podría explicar al menos una proporción significativa de los déficit cognitivos asociados con el envejecimiento.

Normalmente, los adultos jóvenes son más lentos para nombrar un elemento objetivo presente si éste había servido como distractor en un ensayo precedente que si el objetivo presente no hubiera ocurrido en el ensayo precedente. Tal hecho se ha tomado como evidencia de que la selección de un elemento objetivo puede incorporar la supresión activa de los distractores. Precisamente, se han reportado varios estudios en los que no se ha encontrado ningún efecto de supresión (o priming negativo) para adultos mayores, lo cual sugiere que los adultos mayores no inhiben las tendencias de respuesta hacia estímulos irrelevantes tan fuertemente como lo hacen los adultos jóvenes.

Por eso, en este estudio, Connelly et al. compararon la habilidad de adultos mayores con la de adultos jóvenes para ignorar información irrelevante en el contexto de una tarea que requirió que los participantes leyeran un discurso conectado que, en ensayos experimentales, ocurría al mismo tiempo que la información distractora -una variante de una tarea de atención visual dividida (Willows & McKinnon, 1973)-. Los sujetos leyeron un pasaje que contenía o no contenía un texto distractor entremezclado con el texto objetivo. El texto objetivo podía discriminarse del texto distractor sobre la base del tipo de fuente (cursiva y estándar, respectivamente). Las medidas de distracción fueron el tiempo y la comprensión de lectura.

Experimento 1
Veinticuatro adultos jóvenes y 24 adultos mayores participaron en este experimento, en el que se utilizaron 14 historias de 125 palabras c/u. Los distractores fueron 4 palabras diferentes o frases cortas, cada una de las cuales estuvo significativamente relacionada con el texto de la historia. Se utilizaron 60 elementos distractores por historia y 4 preguntas de comprensión de selección múltiple para cada historia. Las sesiones fueron grabadas. 

Después del ensayo de práctica, la mitad de los sujetos en cada grupo leía una serie de seis historias de control, seguidas por seis historias experimentales. La otra mitad leía seis historias experimentales primero, seguidas de seis historias control. A los sujetos se les informó de la presencia y apariencia (tipo de formato) del material distractor y se les dijo que leyeran sólo el texto impreso en cursiva. Adicionalmente, se les realizó un test sorpresa de recuerdo de distractores, como una medición adicional del grado en el cual los sujetos tuvieron éxito en ignorar la información distractora.

Resultados y discusión
En general, los sujetos mayores leyeron más lentamente que los sujetos jóvenes y las lecturas experimentales fueron leídas más lentamente que las control.

Aunque tanto los sujetos jóvenes como los mayores tuvieron mayor perturbación cuando el material distractor estuvo presente físicamente, la "perturbación" que generó la distracción, al tiempo de lectura, fue sustancialmente mayor en los participantes mayores que en los más jóvenes.

Una fuente potencial de la mayor dificultad experimentada por los adultos mayores podría estar en los efectos disruptivos de las primeras historias experimentales. Quizás los adultos mayores se ajustan a este conjunto inusual de estímulos más lentamente que los adultos jóvenes.

El efecto de la práctica de las lecturas experimentales en los adultos mayores [o sea, que se demoraron en disminuir el tiempo de lectura, pues mejoró hasta la lectura # 3, pero se mantuvo igual hasta la 6] no atenuó la conclusión de que el efecto disruptivo de la distracción es mayor para los adultos mayores que para adultos jóvenes. Dicho efecto disruptivo tampoco pudo ser explicado por una mayor habilidad verbal en los jóvenes, la cual explicó el 30% de la variación en la lectura lenta que mostraron los adultos mayores, pero sólo 9% de la variación para los adultos jóvenes.

En resumen, afirman Connelly et al., este experimento mostró que tanto para adultos jóvenes como para adultos mayores, el tiempo de lectura se lentifica por la presencia de material extraño entremezclado en el texto. Dicho material extraño también reduce la comprensión, al reducir el número de respuestas correctas e incrementar el número de errores. El impacto de la presencia de material distractor, como se evaluó por el tiempo de lectura, es claramente mayor para los adultos mayores. Los datos de comprensión no revelan una diferencia de edad significativa en el impacto de la distracción, pero los adultos mayores se desempeñan en general de manera más pobre.

Experimento 2
Con este experimento, las investigadoras se hicieron la pregunta de si el contenido de la información distractora jugaba un papel importante en la determinación de los efectos de disrupción porque podía ser que la simple presencia de información distractora (independiente de su contenido semántico) fuera suficiente para explicar el dramático enlentecimiento en el tiempo de lectura que mostraron los adultos mayores en el primer experimento. 

Por eso, las investigadoras reemplazaron las palabras distractoras del Exp. 1 por cadenas de equis ("x") de la misma longitud en una de las dos condiciones del presente experimento. En la otra condición, reemplazaron los distractores que estaban relacionados con el texto del Exp. 1 por palabras significativas o frases cortas que no eran relevantes al texto objetivo.

En este experimento participaron 32 adultos jóvenes y 32 adultos mayores y se utilizaron como estímulos cuatro tipos de fragmentos (o lecturas): una condición control y tres condiciones experimentales (una relacionada con el texto, una no relacionada con el texto y una sin significado alguno).

Resultados y discusión
En general, los adultos mayores leyeron más lentamente que los adultos jóvenes. Específicamente:

Los adultos mayores:
  • Fueron más lentos con los distractores relacionados con el texto que con los distractores no relacionados. 
  • Fueron más lentos con ambos pasajes que contenían texto como distractores que lo que estuvieron por los fragmentos con cadenas de equis como distractores (pero incluso las cadenas de equis lentificaron de manera consistente el tiempo de lectura).
Los adultos jóvenes:
  • Se lentificaron por la presencia de cadenas de equis que interrumpían el texto objetivo.
  • Leyeron más lentamente los fragmentos con cualquier tipo de texto (relacionado o no relacionado) como distracción que aquellos con cadenas de equis.
  • No sufrieron mayor interrupción con los distractores relacionados con el texto, que con los distractores no relacionados.

Connelly et al. concluyen, entonces, que aunque ambos grupos de sujetos fueron lentificados en la lectura por la presencia de información verbal interruptora en comparación con el ruido visual interruptor (la condición de cadenas de equis), los adultos mayores estuvieron aún más enlentecidos que los jóvenes.

Discusión general
Connelly et al. explican que los dos experimentos demostraron que la lectura, tanto de adultos jóvenes, como la de adultos mayores, es perturbada por la presencia de palabras y frases entremezcladas que no son parte del discurso conexo objetivo. Sin embargo, aclaran las investigadoras, el efecto disruptivo de material extraño es muchísimo mayor para adultos mayores que para adultos jóvenes.

El segundo experimento mostró que el grado de disrupción en el tiempo de lectura es influenciado por la naturaleza de la relación entre el texto objetivo y los distractores, tal que cuando el material extraño guarda una relación significativa con el texto objetivo, los adultos mayores son aún más lentos en su lectura que cuando el material extraño no guarda ninguna relación significativa con el texto objetivo. Las posibles fuentes para este fenómeno son: que los adultos mayores (1) consideran el significado de ambos mensajes, o (2) que una vez físicamente presente, la información relacionada con el texto podría simplemente disparar mayor atención en ellos que en los jóvenes, haciéndoles "gastar" mayor esfuerzo para entender ambos significados. No obstante, los resultados no respaldaron la expectativa de que los adultos mayores sabrían más acerca de la información irrelevante que los adultos jóvenes.

Aunque no se encontró que hubiera mayor conocimiento del distractor, sí hubo evidencia clara de un costo sustancial asociado con la presencia de distractores, tanto en el tiempo para leer fragmentos simples, como en las tendencias hacia mayores costos en la comprensión.

Finalmente, Connelly et al. anotan que mientras que los adultos mayores fueron más lentos con distractores que estuvieron significativamente relacionados con un texto que con distractores que no comparten ningún significado con el texto, este mismo patrón no se vio en los adultos jóvenes. No obstante, a pesar de dicha diferencia, los adultos mayores son más lentos con cualquier texto distractor, relacionado o no relacionado con el objetivo, de lo que lo son los adultos jóvenes.

Referencia:
Connelly, S.L., Hasher, L., & Zacks, R.T. (1991). Age and Reading: The Impact of Distraction. Psychology and Aging, 6 (4). pp. 533-541.


Comentario
Bueno, esta fue la presentación del artículo de...ayer. Un trabajo algo "viejito", pero muchos éramos unos niños pequeños cuando fue publicado, así que había que conocerlo algún día. Hoy fue ese día. En fin, el punto es que con este trabajo las investigadoras querían encontrar evidencia que apoyara el modelo de supresión atencional hacia la información irrelevante, que se afecta con la edad. 

Efectivamente, ellas encontraron que en adultos mayores la información irrelevante presentaba una influencia perturbadora sobre el desempeño (medido especialmente como tiempo de lectura); aún mayor tal influencia, si la información irrelevante estaba significativamente semánticamente relacionada con el texto principal. Sin embargo, en adultos jóvenes también encontraron dicha influencia perturbadora, aunque en ellos no importó si la información irrelevante estuvo relacionada o no con el texto objeto. 

Adicionalmente, en adultos mayores, incluso la sola presencia de cadenas de equis (xxxx) perturbó el tiempo de lectura significativamente -comparado con el tiempo de lectura de lecturas control, las cuales no tenían ningún elemento extraño-. 

En síntesis, con este estudio se encontró un impacto negativo importante -es decir, mayor interferencia-, con la edad, de los elementos distractores en la lectura; el impacto negativo es aún mayor si el contenido de la distracción está semánticamente relacionado con el escrito (aunque los sujetos no sean conscientes del contenido distractor).

¿Cómo vemos tales resultados en la vida cotidiana? Generalmente, cuando estamos en la calle con nuestros abuelos o con nuestros padres -si están en una edad "mayor"- y notamos que son..."lentos" para asimilar letreros, indicaciones, direcciones, etc. O, quizás más común, cuando en el entorno de trabajo un compañero "mayor" nos pide ayuda o asesoría en el computador (donde generalmente están abiertas varias ventanas o en internet que aparecen mensajes emergentes) y notamos que se "demoran" en entender las instrucciones que les damos. Justo como las investigadoras lo describieron, así lo notamos en la vida cotidiana: como mayor "lentitud" -o, en términos más sofisticados, "disminución en la velocidad de procesamiento"-.


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