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martes, 30 de abril de 2013

¿Bilingüe desde la infancia o bilingüe ya mayor? Si te parece lo mismo, a tu cerebro no

Distintos idiomas, ¿activan áreas distintas en el cerebro? Esto fue lo que se preguntaron Karl H. S. Kim, Norman R. Relkin, Kyoung-Min Lee y Joy Hirsch, investigadores que, en 1997, publicaron un estudio acerca de la activación de sub-áreas distintas en un área del lenguaje, según si los idiomas son adquiridos simultáneamente en la infancia temprana o en distintos tiempos del desarrollo. Veamos cómo hicieron este estudio y qué encontraron, específicamente, estos investigadores.

Introducción
Kim et al. basan la justificación de su estudio en la evidencia indirecta para la especialización topográfica dentro de los hemisferios dominantes para el lenguaje en sujetos políglotas, proporcionada a través de reportes clínicos de alteraciones selectivas en uno o más idiomas como resultado de una cirugía que implica al área perisilviana izquierda. Particularmente, Kim et al. se dan cuenta de que, aunque estos reportes son consistentes con la existencia de representaciones espacialmente separadas para cada lengua, tales funciones aún no han sido localizadas. Por eso, realizaron este estudio.

Método
Doce voluntarios bilingües sanos, 9 hombres y 3 mujeres de edad promedio 29,3 (± 4,2) años, participaron en este estudio. Seis participantes eran bilingües "tempranos" (expuestos a dos idiomas desde y durante la infancia)* y seis eran bilingües "tardíos" (expuestos a un segundo idioma en la adultez temprana, con una edad promedio de exposición inicial de 11,2 (± 1,5) años y una de fluidez conversacional de 19,2 (±4,1) años)**.

Mientras eran escaneados con resonancia magnética funcional (RMf) en un escáner de 1,5 tesla, los participantes realizaron, de manera silente (habla interna), una tarea de generación de frases. Específicamente, los participantes debían "describir" los eventos que habían ocurrido durante un período específico del día anterior (mañana, tarde, noche); esta tarea fue practicada antes de la sesión de imágenes. Cada vez que iba a empezar un nuevo bloque, al sujeto se le informaba en qué idioma debía imaginarse hablando y se le proporcionaban claves gráficas que señalaban la mañana, la tarde y la noche, por 10 s. Estos gráficos proporcionaron claves comunes no lingüísticas para la tarea y, además, con el orden impredecible de presentación se redujo la tendencia a repetir mentalmente antes de la clave. Los idiomas fueron alternados durante la sesión.

Para el análisis de RMf, Kim et al. se enfocaron en las áreas de Broca y Wernicke (por ser las áreas conocidas por tener un papel central en las funciones del lenguaje humano).
Resultados
Bilingües tardíos
Para un sujeto bilingüe "tardío" típico se observaron, en el giro frontal inferior, dos centros de activación distintos, pero adyacentes, separados por aproximadamente 7,9 mm, sugiriendo que las dos regiones específicas servían a cada uno de los dos idiomas (Ver figura 1). En el área de lenguaje posterior [Wernicke] del mismo sujeto, las mismas regiones produjeron centroides de actividad con un espacio de centro a centro de 1,1 mm -menos del ancho de un voxel- (ver figura 2), lo que sugiere que regiones corticales similares o idénticas servían a ambos idiomas en esta área posterior.

Fig. 1. Un corte axial representativo de un sujeto bilingüe "tardío". En rojo, se muestra la lengua materna y en amarillo, la segunda lengua. Una vista expandida del patrón de actividad en la región de interés (Área de Broca) indica centroides (+) de actividad, separados para los idiomas. Nature © Macmillan Publishers Ltd 1997.

Kim et al. reportan que para todos los sujetos bilingües tardíos se observaron distintas áreas de activación para el idioma nativo y el secundario en el área de Broca (ver figura 2 -superior-); la separación entre los centroides de actividad tuvo un rango de 4,5-9,0 mm dentro de un corte y el número de voxels para cada idioma fue similar para cada sujeto. En cambio, la actividad en el área de Wernicke mostró distancias de centro a centro, en un rango entre 1,1 y 2,8 mm (ver figura 3 -inferior-).

Fig. 2
         Fig. 3
Nature © Macmillan Publishers Ltd 1997

Kim et al. sintetizan que, para los bilingües tardíos, la distancia centroide media entre las áreas anteriores de lenguaje fue de 6,43 (±1,83) mm y excedió aquella de las áreas de lenguaje posteriores, la cual fue 1,88 (± 0,62) mm (p ≤ 0,004). De manera importante, continúan Kim et al., los criterios para establecer el umbral estadístico no explicaron las diferencias en las distancias centro a centro.

Bilingües tempranos
Para un sujeto bilingüe "temprano" típico, la distancia entre los centroides de actividad (+) de los dos patrones de actividad fue de 2,3 mm, menos de 1,5 voxel (ver figura 4). Para todos los seis sujetos bilingües, la separación promedio fue de 1,53 (± 0,78) mm. En el caso del área de lenguaje posterior, el área de Wernicke, la separación promedio para todos los sujetos bilingües tempranos fue de 1,58 (±0,79) mm.


Fig. 4. Este corte axial representativo de un sujeto bilingüe "temprano" que aprendió inglés y turco simultáneamente durante la infancia temprana, muestra todos los voxels que pasan el criterio estadístico de p < 0,0005. El rojo indica la tarea en turco, el amarillo la tarea en inglés y el naranja la activación común de ambos idiomas. Una vista expandida de la región de interés (Área de Broca) indica múltiples voxels comunes entre las áreas de los dos idiomas. R indica lado derecho del cerebro. Nature © Macmillan Publishers Ltd 1997.

Análisis de varianza
De acuerdo con el análisis de varianza en el que las áreas de lenguaje (Broca y Wernicke) fueron comparadas con el tipo de bilingüismo (temprano y tardío) con respecto a la distancia en milímetros centro a centro, Kim et al. encontraron que los sitios de activación para los dos idiomas tendieron a ser espacialmente distintos en el área de Broca cuando el segundo idioma fue adquirido de manera tardía en la vida y no cuando se adquirió en la niñez temprana y que el área de Wernicke mostró poca o ninguna separación de actividad, independientemente de la edad de adquisición.

Discusión
Según Kim et al., la observación de que la separación anatómica de los dos idiomas en el área de Broca varía con el tiempo en que se adquirió el segundo idioma, sugiere que la edad de adquisición de lenguaje puede ser un factor significativo en la determinación de la organización funcional de esta área en el cerebro humano.

Los bebés humanos, inicialmente capaces de discriminar todas las diferencias fonéticamente "relevantes", pueden finalmente modificar el espacio acústico perceptual, basados en la exposición temprana o repetida a sus lenguas nativas. Es posible que las representaciones de los idiomas en el área de Broca que se desarrollan por exposición temprana no se modifiquen después.

Con base en sus hallazgos, Kim et al. afirman que la distinción entre los idiomas nativos y segundos [en términos de activación en Broca] puede ser menor para edades más tempranas de exposición a un segundo idioma.

Conclusión
Kim et al. concluyen que sus hallazgos son consistentes con distintos roles para las áreas de lenguaje anteriores y posteriores en el procesamiento del lenguaje humano y generan futuras preguntas con respecto al papel del área de Broca en el procesamiento de estructuras fonéticas de diferentes idiomas.

* Idiomas (por sujeto): turco/inglés; inglés/hebreo; inglés/español; croata/inglés; italiano/alemán; chino/inglés.

** Idiomas (por sujeto [nativo / segundo]): inglés / francés; coreano / inglés; coreano / inglés; inglés / japonés; español / inglés; alemán / inglés.

Referencia:
Kim, K.H.S., Relkin, N.R., Lee, K.M., & Hirsch, J. (1997). Distinct cortical areas associated with native and second languages. Nature, 388. pp. 171-174.


Comentario
Bien, esta fue la presentación del artículo de hoy. Como Kim et al. lo mostraron, distintos idiomas sí activan áreas -ligeramente- distintas del cerebro dentro del área de lenguaje de Broca, si son adquiridos en dos tiempos distintos del desarrollo (o sea, un idioma es nativo y el otro es adquirido en un nivel conversacional hacia la adultez temprana). Si las dos lenguas son adquiridas al mismo tiempo [por nacer en una familia que usa una lengua distinta a la del entorno donde se vive o porque padre o madre tengan distintas lenguas maternas], entonces las áreas cerebrales para cada una se solapan en gran medida. Un estudio con resultados muy "limpios", claros y directos, ¿verdad? 

No obstante, los hallazgos con respecto al área de Wernicke (o de comprensión) no parecen ser tan claros, a mi modo de ver. La tarea que utilizaron fue sólo expresiva, no receptiva o de comprensión (los sujetos no estaban escuchando los diferentes sonidos de ambos idiomas), lo cual podría explicar por qué no se encontraron las mismas diferencias en Wernicke que en Broca. Por supuesto, si no se estaba realizando una tarea que activara al área de Wernicke, ¿por qué iba a haber una activación diferencial para cada idioma en ella? (Si alguien tiene o conoce una explicación a este hallazgo, ¡sería muy importante que la diera a conocer!).

De cualquier manera, la "falta de claridad" en los hallazgos de Wernicke no opaca los hallazgos en Broca: las diferencias en la activación en el área de Broca, generadas por dos idiomas distintos, son contundentes [6,43 (±1,83) mm para bilingües tardíos versus 1,53 (± 0,78) mm en bilingües tempranos]. Sencillamente, fascinantes. Sería muy interesante conocer qué ha sucedido después de esta investigación. ¿Alguien sabe algo al respecto?


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